
Carta de vinos
Una carta de vinos a la altura de quien la explica
Tu bodega ordenada por cepa, cada etiqueta con su bodega, su zona y su añada, y un buscador que el comensal puede usar en su idioma. Para que el mozo que sabe de vinos tenga la carta que se merece, y el que recién arranca tenga dónde apoyarse.
Ordenada como la piensa un sommelier
La carta pública agrupa por composición: cada cepa arma su bloque y los cortes van juntos. Por copa, espumosos, blancos, rosados, tintos y dulces mantienen su orden, y el comensal filtra por país sin salir de la página.
- Bloques por cepa en blancos y tintos
- Los cortes y blends, en un solo lugar
- Filtro por país de origen
- La misma carta en el celular del comensal, por QR
Cada etiqueta con lo que hay que decir de ella
Nombre, bodega, zona, añada y cepas, cargados una vez y publicados en todos lados. Si la ficha tiene notas de cata o una ventana de guarda, también las tiene el mozo cuando el comensal pregunta.
- Bodega, región y país
- Añada y cepas, con la grafía correcta
- Notas de cata y perfil del vino
- Foto de la etiqueta
Se carga sacándole una foto a la etiqueta
Desde la app, el encargado escanea la botella y la ficha queda creada, marcada como pendiente de revisar. Nadie tipea una bodega a mano en medio del servicio, y nada entra a la carta sin que alguien lo confirme.
- Alta por escaneo de etiqueta
- Queda marcada como agregada por la app
- Se revisa y recién ahí sale publicada
- Vinculada al producto del inventario y a su precio
Por copa y por botella, con el precio que cobra la caja
El vino que también se vende por copa aparece en su bloque, y el precio de la carta es el del producto en el punto de venta. Cuando lo actualizás, la carta pública queda actualizada.
- Bloque de vinos por copa
- Precio tomado del producto vinculado
- Conversión de moneda para el turista
- Sin listas paralelas que se desfasan
Kai en la carta
“Ayudame a elegir”, también para el vino.
El comensal pregunta en sus palabras y en su idioma, y Kai contesta con platos de esta carta y un vino de esta bodega, cada uno con una línea sobre por qué. El mozo no compite con eso: lo usa cuando la mesa ya está decidida a preguntar algo y él está en otra mesa.
Recomienda sobre tu carta
Sólo propone lo que está publicado y disponible, con el nombre y el precio que muestra la página.
Dice bodega y cepa
La sugerencia de vino llega con su bodega y su varietal, no con un tinto genérico.
Y explica por qué
Una frase por sugerencia: por qué ese plato para esa mesa, y por qué ese vino para ese plato.
Para el salón
El que sabe de vinos, con más tiempo para hablar de vinos.
1
La carta contesta lo básico
Zona, añada y cepa dejan de ser una pregunta al sommelier y quedan a la vista del comensal.
2
El filtro hace la primera ronda
El comensal que ya sabe lo que busca filtra por país y llega solo a su bloque.
3
Las altas no interrumpen el servicio
Una foto a la etiqueta alcanza para dejar la ficha empezada y seguir atendiendo.
Seguí por acá
Tu bodega, cargada una vez y publicada donde el comensal la lee.
Escaneá las etiquetas que ya tenés y mirá tu carta de vinos armada por cepa.